martes, 25 de noviembre de 2014

Romance del Duero

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.


Gerardo Diego
Santander 1896-Madrid 1987

Después de la corrida

 
Hay un bochorno de siesta .
Apenas se mueve el viento .
Queda en el aire un lamento
como un jirón de la fiesta :
Como un último vagido
del gran tumulto sonoro :
como un hilillo de oro
de un alhamar desprendido …
 
Silencio .En el redondel ,
inmóvil , triste , callado ,
un abanico olvidado
y un clavel …
 
En el pueblo , unos reflejos
de sol que se va . Unos dejos
de amarguras en las almas .
 
Y muy lejos , entre palmas ,
un fandanguillo …
 
                                        Muy lejos …

Jose Mª Pemán
Cadiz 1897-1981

El viaje definitivo

EL VIAJE DEFINITIVO 
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando; 
y se quedará mi huerto con su verde árbol, 
y con su pozo blanco. 

Todas las tardes el cielo será azul y plácido; 
y tocarán, como esta tarde están tocando, 
las campanas del campanario. 

Se morirán aquellos que me amaron; 
y el pueblo se hará nuevo cada año; 
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, 
mi espíritu errará, nostálgico. 

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol 
verde, sin pozo blanco, 
sin cielo azul y plácido... 
Y se quedarán los pájaros cantando. 

          Juan Ramón Jiménez   Moguer,Huelva 1881-San Juan de Puerto Rico 1958.



A Margarita Debayle,musa de Rubén Darío.

A MARGARITA DEBAYLE

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vió una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fué la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
"Fuí a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

Y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar."

Y dice ella: "No hubo intento;
yo me fuí no sé por qué;
por las olas y en el viento
fuí a la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:
"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: "En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento. 


Rubén Darío –Nicaragua 1867-1916

viernes, 14 de noviembre de 2014

Cantar del Mio Cid

Ya por la ciudad de Burgos el Cid Ruy Díaz entró.
Sesenta pendones lleva detrás el Campeador.
Todos salían a verle, niño, mujer y varón,
a las ventanas de Burgos mucha gente se asomó.
¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor!
Y de los labios de todos sale la misma razón:
"¡Que buen vasallo sería si tuviese buen señor!"

Cantar del Mio Cid  (Anonimo)
¿QUÉ TENGO YO, QUE MI AMISTAD PROCURAS?
( Lope de Vega)
                                    Madrid 1562-Ibiden 1635


.

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?
¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras, 
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
 
si de mi ingratitud el hielo frío
 
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía: 
«Alma, asómate ahora a la ventana,
 
verás con cuánto amor llamar porfía»!
¡Y cuántas, hermosura soberana, 
«Mañana le abriremos», respondía,
 
para lo mismo responder mañana.

Canción del Jinete

CANCIÓN DEL JINETE

Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.

federico Garcia Lorca Fuentevaqueros (Granada) 1898- Viznar (Granada) 1936

Palabras para Julia

PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás

porque la vida ya te empuja

como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir

con la alegría de los hombres

que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada

te sentirás perdida o sola

tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán

que la vida no tiene objeto

que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate

de lo que un día yo escribí

pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás

como a pesar de los pesares

tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer

así tomados, de uno en uno

son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti

cuando te escribo estas palabras

pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás

tu futuro es tu propia vida

tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas

que les ayude tu alegría

tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate

de lo que un día yo escribí

pensando en ti

como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes

junto al camino, nunca digas

no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás

como a pesar de los pesares

tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección

y este mundo tal como es

será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte

nada más pero tú comprende

que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate

de lo que un día yo escribí

pensando en ti como ahora pienso.

                    Jose Agustin Goytisolo   Barcelona 1928- Barcelona 1999

Estancias escritas en la melancolia

 PERCY BYSSHE SHELLEY                                                                                                            1792 Field Place,Horsham.Inglaterra-1822 Viareggio,Gran ducado de Toscana.

Estancias
escritas en la melancolia,
cerca de Nápoles.

El cielo es transparente, el sol es cálido;
Canta el mar con monótona porfía;
Islas azules y niveos montes llevan
La gloria del purpúreo mediodía.
El vaho de la tierra a los capullos
Circunda con gentil sutilidad;
Como voces diversas de un encanto,
El viento, el mar, la voz de la ciudad
Son dulces cual la triste y augusta soledad.

Contemplo el fondo del no hollado abismo
Sembrado de algas verdes y coral.
Las olas extendidas en la playa
Cual luz disuelta en lluvia sideral;
Contemplo a solas la esplendente arena,
El reflejo del mar a mediodía
Flota a mi alrededor, y un triste canto
Me ofrece una suavísima armonía.
¿Habrá quien goce ahora la misma emoción mía?

No tengo ni esperanza ni sosiego,
Ni en torno ni en mi propio corazón,
Ni aquel supremo bien tan anhelado,
Que al Sabio le otorgó la reflexión,
No tengo amor, ni gloria, ni poder;
Mi dicha consideróla perdida.
¡y hay quien goza de todos estos bienes
y encuentra placentera nuestra vida!...
¡Mi copa fué escanciada con muy otra medida!

Hoy mi desesperanza me es suave
Como el agua y el viento. Me tendiera
Como un niño cansado, y, por la vida
Que he pasado y la vida que me espera,
Llorara... hasta un momento en que la muerte
Como un sueño ¡por fin! me invadiría,
y querría sentir como mi frente
Se va enfriando y escuchar querría
Del mar, en mi estertor, la fiel monotonía.

Mi ausencia acaso deje sentimiento...
Cuando ese dulce día haya pasado
Quizá a mi corazón envejecido
Insultará un gemido inopinado.
Soy de aquellos a quienes no ama el mundo
Mas les llora después. ¡La triste historia!...
No asi ese hermoso día... Cuando el sol
Llegue al ocaso de su limpia gloria,
Quedará aunque gozado cual goce en la memoria

domingo, 2 de noviembre de 2014

No volveré a ser joven






                 No volveré a ser joven.
                 Que la vida iba en serio
                 uno lo empieza a comprender más tarde
                 —como todos los jóvenes, yo vine
                 a llevarme la vida por delante.
                 Dejar huella quería
                 y marcharme entre aplausos
                 —envejecer, morir, eran tan sólo
                 las dimensiones del teatro.
                 Pero ha pasado el tiempo
                 y la verdad desagradable asoma:
                 envejecer, morir,
                 es el único argumento de la obra.  



                                                                Jaime Gil de Biedma


                   Nava de la Asunción (Segovia) 1929-Barcelona 1990






               

Ella amará a otro hombre

Ella amará a otro hombre.

Yo voy lejos, andando hacia el olvido.

Y puede suceder que alguien me nombre,

pero ella fingirá no haber oído.




Ella amará a otro hombre:

el tiempo pasa y el amor finaliza,

y es natural que lo que fue una brasa

acabe convirtiéndose en ceniza.




Aunque nadie lo quiera,

envejecen las vidas y las cosas,

y es natural también que en primavera

los rosales den rosas.




Es natural. Por eso,

ella amará a otro hombre, y está bien.

No sé si ya olvidó mi último beso,

ni me importa con quién.




Pero quizás, un día,

oyendo una canción,

sentirá que esa vieja melodía

le cambia el ritmo de su corazón.




O será algún vestido

que yo le conocí,

o el olor del jardín cuando ha llovido,

pero algún día ha de pensar en mí.




O puede ser un gesto,

un modo de mirar,

o ciertas calles, o un botón mal puesto,

o una hoja seca que voló al azar.




Y de alguna manera

tendrá que recordarme, sin querer,

escuchando unos pasos en la acera

como los míos al atardecer.




Será en algún momento,

no importa cuándo o dónde, aquí o allá,

porque el amor, por parecerse al viento,

parece que se ha ido y no se va.




Y si en ese momento ella suspira

y él pregunta por qué,

le tendrá que inventar una mentira

para que nunca sepa por qué fue.



                                                                                                                 Jose Angel Buesa
Y él no verá esa huella,
                                                                                                          Cruces (Cuba) 1910-Stº  Domingo
eso tan mío en lo que ya perdí;
                                                                                                          Rep Dominicana 1982
y, aunque la pueda amar más que yo a ella,

ella no podrá amarlo más que a mí..!                       
Joan Manuel Serrat      Barcelona 1943


     AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS   




Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,

que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.





SONETO A MAMÁ  






                                                                                                                                                                                                                                                                       
No es que no vuelva, porque me he olvidado
de tu olor a tomillo y a cocina.
De lejos, dicen que se ve más claro,
que no es igual quién anda y quién camina.

Y supe que el amor tiene ojos verdes,
que cuatro palos tiene la baraja,
que nunca vuelve aquello que se pierde
y la marea sube y luego baja.

Supe que lo sencillo no es lo necio,
que no hay que confundir valor y precio,
y un manjar puede ser cualquier bocado

si el horizonte es luz y el rumbo un beso,
No es que no vuelva porque me he olvidado:
es que perdí el camino de regreso,

Mamá...



Poemas de Bertolt Brecht

Canción de una madre alemana

Camisa parda y botas altas,
hijo mío, te regalé.
Mejor habría sido ahorcarme
de haber sabido lo que sé.

Al verte levantar la mano, hijo,
y a Hitler saludar,
¿sabía yo que aquellas manos
todas se habrían de secar?

Cuando de una estirpe de héroes,
hijo mío, te oía hablar,
que tú serías su verdugo
no lo podía imaginar.

Y detrás de aquel mismo Hitler,
hijo mío, te vi marchar,
sin saber que quien le siguiera
no regresaría jamás.

Alemania, tú me decías,
hijo, no se conocerá.
Ceniza y piedra ensangrentada,
¿quién conoce a Alemania ya?

Con la camisa parda un día
te fuiste y yo no me negué.
Con ella puesta morirías:
yo no sabía lo que hoy sé.


En tiempos de la extrema persecución

Si sois abatidos,
¿qué quedará?
Hambre y lucha,
nieve y viento.

¿De quién aprenderéis?
De aquel que no caiga.
Del hambre y del frío
aprenderéis.

No valdrá decir:
¿No ha pasado ya todo?
Los que soportan la carga
reanudarán sus quejas.

¿Quién les informará
de aquellos que mueren?
Sus cicatrices y muñones
les informarán.


¿Qué recibió la mujer del soldado?

¿Qué recibió la mujer del soldado
desde Praga, la vieja capital?
De Praga recibió un par de zapatos,
un saludo y zapatos de tacón.
Eso de Praga recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
de Varsovia, cruzada por el Vístula?
Recibió de Varsovia una camisa
de lino con un hermoso color.
Eso de Varsovia recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
desde Oslo, bañada por el Sund?
De Oslo recibió un cuello de piel,
un buen regalo de Oslo recibió.
Eso de Oslo recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
de la rica ciudad de Rotterdam?
Un hermoso sombrero recibió
¡y qué bien sienta un sombrero holandés!
Eso de Holanda recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
desde Bruselas, la bella ciudad?
De Bruselas, preciosos encajes,
lo que toda mujer siempre soñó.
Eso de Bruselas recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
desde París, la ciudad de la luz?
Un vestido de seda recibió
-¡qué envidia sus amigas!- de París.
Eso de París recibió.

¿Qué recibió la mujer del soldado
desde Trípoli, en la Libia lejana?
De Libia, una cadena y amuletos,
la cadena de cobre recibió.
Eso de Libia recibió.
                                                                                                            Bertolt Brecht
¿Qué recibió la mujer del soldado                                                      Augsburgo 1898-
desde Rusia, el país interminable?                                                     Berlin Este 1956
El velo de viuda recibió                                                                  
de Rusia para ir al funeral.
Eso de Rusia recibió.



           RETRATO: Antonio Machado  
                                                                                                         
     Sevilla 1875-Colliure 1939
 

                                                                                                 


Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos de recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y más que un hombre al uso que sabe su doctrina
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto escribo
a mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas,
me apoyé contra el muro, y un instante
la conciencia perdí de donde estaba.

Cayó sobre mi espíritu la noche,
en ira y en piedad se anegó el alma,
¡Y entonces comprendí por qué se llora,
Y entonces comprendí por qué se mata!

Pasó la nube de dolor..., con pena
logré balbucear breves palabras...
¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo
¡Me hacia un gran favor!... Le di las gracias.

Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano
tienda próximo a expirar
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidrie
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral),
una oración al oírla,
¿quién murmurará?

Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa.
¿Quién vendrá a llorar?

¿Quién en fin al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?

             
                                                                            Rimas
                                                             Gustavo Adolfo Bécquer

                                                
                                                                  Despertaba el día
                                                                  y a su albor primero
                                                                  con sus mil ruidos
                                                                  despertaba el pueblo.
                                                                 Ante aquel contraste
                                                                 de vida y misterio,
                                                                 de luz y tinieblas,
                                                                 yo pensé un momento:
                                                                "¡Dios mío, qué solos
                                                                se quedan los muertos!"
   




                   


Gustavo Adolfo Bécquer               
                       
                  Sevilla 1836-Madrid 1870













Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en la rama
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

¡Ay! -pensé-, ¡Cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: “Levántate y anda”!




Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Como la brisa que la sangre orea
sobre el oscuro campo de batalla,
cargada de perfumes y armonías
en el silencio de la noche vaga;

Símbolo del dolor y la ternura,
del bardo inglés en el horrible drama,
la dulce Ofelia, la razón perdida
cogiendo flores y cantando pasa.




Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Voy contra mi interés al confesarlo;
no obstante, amada mía,
pienso cual tú que una oda solo es buena
de un billete del banco al dorso escrita.
No faltará algún necio que al oírlo
se haga cruces y diga:
Mujer al fin del siglo diez y nueve
material y prosaica... ¡Boberías!
¡Voces que hacen correr cuatro poetas
que en invierno se embozan con la lira!
¡Ladridos de los perros a la luna!
Tú sabes y yo se que en esta vida,
con genio es muy contado el que la escribe,
y con oro cualquiera hace poesía.

Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón...
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por que callé aquél día?"
y ella dirá. "¿Por qué no lloré yo?"





Rimas
Gustavo Adolfo Bécquer



Cruza callada y son sus movimientos
silenciosa armonía;
suenan sus pasos, y al sonar recuerdan
del himno alado la cadencia rítmica.

Los entreabre, aquellos ojos
tan claros como el día,
y la tierra y el cielo, cuando abarcan,
arden con nueva luz en sus pupilas.

Ríe, y su carcajada tiene notas
del agua fugitiva;
llora, y es cada lágrima un poema
de ternura infinita.

Ella tiene la luz, tiene el perfume,
el color y la línea,
la forma, engendradora de deseos,
la expresión, fuente eterna de poesía.

¿Que es estúpida?... ¡Bah!, mientras, callando
guarde obscuro el enigma,
siempre valdrá, a mi ver, lo que ella calla
más que lo que cualquiera otra me lo diga.




     

Monologo Hamlet      

¡Ser o no ser, he aquí el problema! ¿Qué es más elevado para el espíritu: sufrir los golpes y dardos de la insultante Fortuna, o tomar las armas contra un piélago de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas?
¡Morir! Dormir… no más ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir… dormir! ¡Dormir… tal vez soñar!
¡Sí, ahí está el obstáculo! ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida! ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio!
Porque… ¿Quién aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, la injuria del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno; cuando uno mismo podría procurar su reposo con un simple estilete? ¿Quién querría llevar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso de una vida afanosa, si no fuera por el temor de un algo, después de la muerte, esa región cuyos confines no vuelve a traspasar viajero alguno, temor que confunde nuestra voluntad y nos impulsa a soportar aquellos males que nos afligen, antes que lanzarnos a otros que desconocemos?
Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento, y las empresas de mayores alientos e importancia, por esa consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción…
Pero ¡silencio!… ¡La hermosa Ofelia! Ninfa, en tus plegarias acuérdate de mis pecados.

William Shakespeare Stratford-Upon-Avon Reino Unido 1564-1616.


Breve recorrido por la poesía de siempre:


  Abel Infanzón. Sevilla 1825 -París 1867.

     ¡Oh, maravilla,
     Sevilla sin sevillanos,
     la gran Sevilla!
     Dadme una Sevilla vieja
     donde se dormía el tiempo
     con palacios con jardines,
     bajo un azul de convento.
     Salud, oh sonrisa clara
     del sol en el limonero
     de mi rincón de Sevilla,
     ¡oh alegre como un pandero,
     luna redonda y beata
     sobre el tapial de mi huerto!
     Sevilla y su verde orilla,
     sin toreros ni gitanos,
     Sevilla sin sevillanos,
     ¡oh maravilla!



Al túmulo del rey Felpe II en Sevilla 
Miguel de Cervantes:Alcalá de Henares 1547-Madrid 1616


Voto a Dios que me espanta esta grandeza
 y que diera un doblón por describilla,
 porque ¿a quién no sorprende y maravilla
 esta máquina insigne, esta riqueza?


Por Jesucristo vivo, cada pieza
 vale más de un millón, y que es mancilla
 que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla,
 Roma triunfante en ánimo y nobleza!


Apostaré que el ánima del muerto
 por gozar este sitio hoy ha dejado
 la gloria donde vive eternamente.


Esto oyó un valentón y dijo: "Es cierto
 cuanto dice voacé, señor soldado,
 Y el que dijere lo contrario, miente."


Y luego, incontinente,
 caló el chapeo, requirió la espada
 miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

domingo, 28 de septiembre de 2014


 The ghost: Pequeño homenaje al Maestro León Felipe


¿Por qué habla tan alto el español?
Sin embargo, el español no habla alto... El español habla desde el nivel exacto del Hombre, y el que piense que habla demasiado alto es porque escucha desde el fondo de un pozo.

León Felipe

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos.
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
                                                                                                                            León Felipe
Inglaterra,
eres la vieja Raposa avarienta,
que tienes parada la Historia de Occidente hace más de tres siglos,
y encadenado a Don Quijote.
Cuando acabe tu vida
y vengas ante la Historia grande
donde te espero yo,
¿Qué vas a decir?

León Felipe


Español, 
más pudo tu envidia 
que tu honor, 
Y más cuidaste el hacha 
que la espada. 
Tuya es el hacha, tuya. 
Más tuya que tu sombra. 
Contigo la llevaste a la Conquista 
y contigo ha vivido 
en todos los exilios. 
Yo la he visto en América 
--en México y en Lima--, 
Se la diste a tu esposa 
y a tu esclava 
y es la eterna maldición de tu simiente. 
Tuya es el hacha, ¡el hacha!, 
la que partió el Imperio 
y la nación, 
la que partió los reinos, 
la que parte la ciudad 
y el municipio, 
la que parte la grey 
y la familia, 
la que asesina al padre…

León Felipe


Volveré mañana en el corcel del Viento.
Volveré, ¡Y volveré crecido! Entonces vosotros que os
estaréis yendo
no me conoceréis. Mas cuando nos crucemos
en el puente, yo os diré con la mano:
¡Adiós, alcabaleros,
centuriones,
sepultureros!...
A crecer, a crecer,
a la tierra otra vez...
al agua,
al sol,
al Viento... al Viento...
¡Otra vez al Viento!

León Felipe

Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol...
y un camino virgen
Dios.

León Felipe

Deshaced este verso,
quitadle los caireles de la rima,
el metro ,la cadencia
y hasta la idea misma...
Aventad las palabras...
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía.

No soy de derechas ni de izquierdas, Y partiendo de esa premisa creo que estoy en todo mi
derecho (Si lo fuera también lo estaría) de criticar el servilismo más extremo con que se
manifiestan tantas gentes, que suponía inteligentes, y que defienden, después de 8 años de
zapaterismo y de corrupción galopante, a estos partidos de pseudo-izquierda cuya política
lejos de presentar proyectos esperanzantes se concreta en movimientos de acoso y derribo
contra el gobierno que ahora tenemos. Si en el nombre de Dios, se ha asesinado, torturado,
masacrado pueblos y civilizaciones enteras.
. En el nombre de la libertad se ha hecho lo mismo, y lo peor, se hace hoy día.
Qué tipo de democracia y de demócratas estamos modelando en este país. Se puede ser
demócrata de izquierdas, nunca de derechas –porque si no eres un fascista.
Esta izquierda esta sumergiendo el país en caldo de cultivo donde lo único que aflora es
resentimiento y odio al contrario. Que lejos del espíritu democrático y tolerante de la
transición .Antes, en tiempos del General, criticábamos a la clase dirigente porque se
quedaban con nuestros impuestos sin pedirnos permiso ni darnos explicaciones. Ahora es
más sangrante porque se quedan con nuestros impuestos con nuestro voto con la máxima
poca vergüenza. Y después de robarnos, se ríen de nosotros y tienen el cinismo de volver a
pedirnos el voto.
Y señores, lo más increíble, se lo volvemos a dar.
Este país necesita una limpieza política y moral de primera línea. La gente no cree en los
políticos ni en la justicia. Ésa es otra: José Mª del Nido, caso minutas. Inflar las nominas que
cobraba como abogado del alcalde de Marbella. Devuelve el dinero. Siete años de cárcel.
Tractorista, acusado ya de varios delitos anteriores, es decir, reincidente.Provova la muerte de
cinco adolescentes..Conducía drogado. Máximo 5 años de prisión. ¿Qué clase de leyes
permiten estas injusticias? ¿Qué hacen aparte de cobrar grandes sueldos las gentes que se
suponen tienen que legislar?
Se están perdiendo valores como la solidaridad entre comunidades.
Comunidades favorecidas desde tiempos de la dictadura y como Cataluña, leventadas con el
sudor y la sangre de andaluces,murcianos,aragoneses…tienen la desfachatez de querer ser
independientes. Es decir, cómo yo estoy bien desarrollada, ahora me voy y os las componéis
ustedes solos. Y eso sí, que Dios reparta suerte “hermano”.
¿Y los medios de “comunicación”?. Es una vergüenza al nivel al que ha llegado la televisión. Al
grado de ordinariez,dirigismo,calumnia, repito chabacanería y desinformación. Que daño más
horrible ha hecho y está haciendo la televisión.
Se critica al policía cuando se excede, pero solo se “comenta” cuando el vándalo destroza
contenedores y material urbano –que por cierto pagamos todos-comercios,bancos,cajeros,
cabinas de teléfono…pero eso no importa demasiado porque las multinacionales son los malos
de la película que solo se dedican a expropiar pisos y a poner a ancianitas en la calle.
La clase política favorece leyes, en aras de la democracia, que liberan a presos peligrosos y
permiten a partidos separatistas y antidemocráticos sentarse en igualdad en las
instituciones. Más eso sí. Sólo partidos de izquierda. ¿Por qué?
El espectro democrático debe abarcar a todos los partidos, o si se tuviera un poco de sentido
común, a todos los partidos que aceptaran las reglas de juego democráticas. Se aceptan
grupos de izquierda que minan la convivencia democrática día a día .Como vemos en Cataluña
y el País Vasco. Pero no se aceptan grupos del otro lado del dial. Es más, si ven una bandera de
España con la vieja águila imperial empiezan a ver demonios y fantasmas por doquier. Pero sin
embargo no obligan como reza la constitución a colocar la bandera española en los
ayuntamientos vascos y catalanes. Miran hacia otro lado, no vaya a ser que
esos, que solo dan problemas, se enfaden y nos den aun mas.
Admiro a países como Alemania, Reino Unido o Estados Unidos, porque actúan sin complejos a
la hora de solucionar sus problemas internos y externos.
En esos países un menor que comete un delito de cierta magnitud, es condenado a cadena
perpetua sin ningún problema.
Aquí, el mismo menor se ríe de la justicia, de las víctimas y del propio sistema que lo esta
protegiendo. No lo entiendo. El que debía estar protegido es el ciudadano que cumple la ley,
no el que La trasgrede.(Recordemos el caso de Marta del Castillo).
Vivimos una gran mentira nacional. Nos están vendiendo no se cuantos millones de parados.
Pero yo salgo a la calle y veo los bares llenos de lunes a domingo, los estadios de futbol a
rebosar, los conciertos abarrotados. Crisis?…What crisis!
Posiblemente tiene que haber gente que lo está pasando muy mal. Pero hay una economía
sumergida tremenda. Miles y miles de personas que trabajan y rezan como parados. Es decir,
encima de que no cotizan cobran su trabajo y el paro. Y encima Hacienda les devuelve dinero.
¡Qué bello es vivir!

Ángel P.Castro
Sevilla a 14 de Mayo de 2014-05-14