El ser humano cuando nace es un libro en blanco. Lleva en
sus genes no obstante, dos semillas: La de la herencia de sus padres y la
herencia como animal de su especie. Estas dos semillas le condicionaran
definitivamente en un alto porcentaje si no hacemos intervenir a la educación.
La educación va a decidir sin ninguna duda
la trayectoria de un ser humano. A veces veo en los documentales como
los cachorros de una tigresa juegan con sus cuidadores, aceptan su comida y
hasta parece que les profesan cariño. Estos animales al crecer, si están
cuidados, amaestrados y bien alimentados, pueden parecer totalmente educados
,pero cuidado, en el momento más inesperado su semilla animal surge y todo lo
adquirido por educación se pierde en un segundo y aparece el peligroso animal
que todos conocemos.
El ser humano es peor que ese tigre, porque no se contenta
con atacar en caso de defensa propia o
de sus seres queridos, por hambre o por
instinto de supervivencia. Sino que roba, mata, asesina, tortura, por placer o
por imponer sus ideas a los demás.
Se ha matado y se ha torturado en el nombre del Dios cristiano, del Dios Judío.Hoy día se
asesina a gente inocente en el nombre del Dios del Islam. Hoy las grandes
potencias expolian a los países del
tercer mundo. Rapiñan sus recursos naturales y mantienen a gobiernos
dictatoriales enriquecidos hasta el
infinito (y mas allá) mientras sus pueblos sucumben en el trabajo, por
epidemias, o luchas tribales sangrientas y genocidas.
¿Y en el nombre de la democracia, que barbaridades se
cometen en la actualidad? Se inician guerras, se invaden países, se apoyan
campañas electorales…Y la realidad de todo esto se llama: Petróleo, diamantes,
oro, bases estratégicas, gas natural…
Parece ser que frente a todo esto, surge la educación como
único medio para equilibrar la balanza, pero, ¿Que ocurre cuando la educación está
dirigida y adulterada por los mismos intereses citados anteriormente?
Empecemos por este
enorme crisol de culturas que es España. Al no haber una directriz común a
todas las autonomías, o lo que es lo mismo, una misma educación para todos los
españoles, nos encontramos, o nos topamos, con l’escola catalana, las ikastolas
vascas, por ejemplo, donde se ataca lo español, se educa en el odio, y se
desvirtúa la historia y hasta la realidad en aras de una independencia
trasnochada a todas luces y a falta de una visión política de lo mas básica o
elemental. A quien queremos engañar?¿Quieren seguir siendo los vascos ese
pueblo aislado por el que no pasaban las civilizaciones invasoras y eso los
conservaba puros e inmaculados?¿Para qué?
¿Quieren los catalanes hacernos creer que ellos fueron una
gran nación, cuando formaban parte de la corona de Aragón? ¿Que las cuatro
barras amarillas y rojas que ondeaban en los barcos que transitaban el
mediterráneo eran la enseña de Cataluña
y no la de Aragón?
¿De qué se quejan unos y otros? ¿Acaso no han sido junto a
los madrileños las regiones más favorecidas y mimadas por la dictadura del
general Franco, o quizás todo el entramado industrial lo situó el régimen en Andalucía, Extremadura
o Castilla?
Cambiemos de tercio. Se decía hace años ya, que la prensa
era el cuarto poder, y hasta cierto punto tenían razón-ya que sirvió para hacer
dimitir a todo un presidente de EEUU.
Pero, ¿Qué pasa hoy día con la televisión? ¿Qué valores
trata de vendernos o inculcarnos dicho medio? Hace poco, vi un episodio de
una serie policíaca, cuyo guion tenía
cierto morbo. Una bomba, accionada a control remoto por un móvil, estalla en
una manifestación de ecologistas que protestaban por temas de contaminación ambiental. Una
periodista con su compañero cámara, está en el lugar presentando el
acontecimiento. Al ocurrir la explosión y tener la “suerte” de encontrarse en
todo el epicentro de la noticia, su información gana enteros y aparece su imagen en todos los noticiarios
del país. Al final se descubre que ha sido la propia periodista la que ha
colocado y hecho estallar la bomba para adquirir protagonismo, los muertos y
los heridos solo terminan siendo lo que se llaman daños colaterales.
Creo que esto está pasando
más sutilmente en ciertas televisiones de este país. Vivimos diariamente
una situación de acoso y derribo contra todos los valores que han sustentado y
cohesionado este país independientemente de sus regímenes políticos durante siglos.
Se va contra la familia, la religión, el ejército, el rey, el respeto a todas
las ideas, la tolerancia, las buenas costumbres cívicas y en resumen a todo lo que hace al ciudadano
mejor persona. En lugar de eso campean por las pantallas lo ordinario, lo chabacano,
lo soez, lo arrabalero…Se premia la incultura, se apoyan las barbaridades más
enormes y se manipula sin ton ni son.
La televisión, o parte de ella, se ha convertido en un lugar
donde se encumbran opciones políticas peligrosas, donde se le da vela a gente
como los anti sistema, la kale borroka y más, con el único propósito de sembrar
el caos suficiente como para que la próxima noticia sea más impactante si cabe.
Todo sea por la causa, sin importar los “muertos” que dejamos por el camino
¡Qué daño está haciendo la televisión en este país!
02/03/2015
No hay comentarios:
Publicar un comentario